Testimonios

TESTIMONIOS SOBRE ÁNGEL

Manuel, 48 años

      Acudí a Ángel por un problema de ansiedad crónico y la verdad es que sólo puedo decir cosas buenas sobre su terapia. Acordamos un objetivo claro a conseguir tras el cual la terapia debería de acabar y yo seguir mi camino con las herramientas aprendidas. En todo momento Ángel se mostró como un excelente profesional, con un cuidado exquisito en las formas y una gran humanidad y empatía a la hora de abordar mi día a día y los enredos en los que me metía, que analizábamos con gran cuidado por el detalle por su parte, y con una gran capacidad de buscar relaciones entre unos hechos y otros, haciendo además uso de una prodigiosa memoria de la que rescataba situaciones que casi yo había olvidado de sesiones muy anteriores en el tiempo.

      Antes había asistido a otras terapias con escasos resultados, pero puedo decir que tras haber tenido con Ángel una terapia, a día de hoy vivo con las dificultades típicas de la vida, pero con más y mejores herramientas para gestionar los problemas que van surgiendo en el camino.

      Sin duda es un terapeuta que recomiendo y de hecho ya se han dado varios casos que lo he recomendado y dichas personas están muy contentas

      Estoy convencido que un terapeuta, cuando es bueno, no solo debe «curarnos» de enfermedades mentales, sino que también nos puede ayudar con los problemas más cotidianos que no sabemos cómo manejar pues están en juego nuestros sentimientos y los de las personas con las que interactuamos.

Beatriz, 55 años

      Ángel me ha acompañado un buen trecho de mi camino, y le estoy profundamente agradecida por ello. Como terapeuta individual me acompañó después de mi divorcio, en un momento sumamente delicado para mí, donde aparecieron muchos fantasmas y salió a la luz mi herida de abandono. Fue una transición dura en la que me sentí amorosamente acompañada por un Ángel cercano y certero que supo acompañarme con mucha luz. Gracias a su acompañamiento atravesé estos momentos con mucho dolor, y también con fuerza y con la claridad que yo necesitaba.

      Como constelador Ángel maneja los asuntos del Alma humana con maestría y delicadeza. En sus constelaciones ofrece siempre una mirada que amplia y sana, un camino al que dirigirse para encontrar paz. Su formación sistémica hace además que, cuando estás con el en terapia individual, sientas que no sólo te está atendiendo a ti, sino que atiende a tu sistema, tiene una visión amplia que te ayuda a situarte en tu familia y eso hace que también te sitúes en el mundo, encontrando tu lugar. No tengo más que palabras de agradecimiento hacia un terapeuta formado, certero, honesto y sobre todo humano. Está siempre presente y disponible.

Sandra , 44 años

      Conocer a Ángel Martínez ha supuesto un antes y un después tanto en mi vida profesional como personal. Su larga trayectoria y experiencia como psicoterapeuta y como formador de profesionales de la ayuda, se perciben con su sabiduría y buen hacer en su acompañamiento profesional. Con él, desde la sutileza, honestidad y humildad del maestro que logra generar la confianza necesaria, logré atreverme a bucear en las profundidades de mi ser y salir transformada en la mejor versión de mí misma. GRACIAS ÁNGEL

Mujer, 47 años

      Conocí a Ángel en una formación de constelaciones familiares, en la que era uno de mis profesores. Lo he visto trabajar con grupos reducidos y grandes, también ha tratado en sesiones individuales a mi marido, y ha sido nuestro terapeuta de pareja durante un tiempo. Ahora esporádicamente le consultamos algunas situaciones que nos van surgiendo en la vida para las cuales nos sentimos más atascados y sin recursos. Su ayuda en nuestra familia ha sido y es inestimable.

      Para mí Ángel es una persona excepcional, tiene una formación amplia y mucha experiencia, es un terapeuta con un don muy especial para ayudar a las personas, por su sabiduría, su forma de trabajar clara y directa pero a la vez con mucho tacto, cariño y respeto hacia sus clientes. Es una persona con una gran humanidad, muy brillante, de una gran inteligencia y capacidad de hilar muy fino justo para encontrar las palabras que resuenan en ti, como el «clic» que necesitabas para entender con más amplitud lo que te está sucediendo. Siempre después de cada una de sus sesiones me he sentido regalada con una visión más amplia y amorosa de mi situación, y más recursos para manejarla.

      En terapia de pareja estoy tan agradecida que no puedo expresar con palabras el regalo que ha hecho a nuestra familia. Cuando mi marido y yo llegamos a su consulta arrastrábamos una larga temporada de todas las cosas que separan a las parejas tras el nacimiento de un hijo, cosas bastante frecuentes sin ser grave ninguna, también propias de las parejas de larga duración, pero a la vez cosas que si no cambiamos de rumbo podrían haber minado nuestra pareja con el tiempo, como hemos visto otras veces a nuestro alrededor. Gracias a su aportación hemos sido capaces de acercarnos mucho más, mirarnos con una mirada mucho más benevolente, conocernos como personas y en la pareja, dialogar de otra manera, volver a funcionar como un equipo compenetrado y volver a sentirnos muy enamorados. Son todo regalos imposibles de pagar con dinero, por eso a Ángel tiene un lugar especial en nuestros corazones.

      También valoro mucho de Ángel su honradez, ya que su objetivo ha sido siempre que podamos soltarnos cuanto antes de su ayuda para funcionar de manera independiente en nuestras vidas. He recomendado a muchas personas la terapia de Ángel, y siempre me lo han agradecido.

      Muchas gracias Ángel por haberte cruzado en nuestras vidas.

Manuel, 53 años

      Yo he tenido la suerte de participar en un seminario de constelaciones familiares dirigido por ti, de poder asistir a terapia durante un largo tiempo y poder SENTIR en mis carnes el efecto terapéutico que causas, la facilidad y el conocimiento extenso que tienes para abordar un trabajo desde un punto de vista inexistente para los demás hasta reconducir la situación y acercarla a la sanación, trabajando con los sueños, constelando con cuatro trapos, trabajando la silla vacía, mandando siempre esas útiles tareas, a veces difíciles de llevar a cabo…

      En los trabajos de constelaciones, te llevas del trabajo de todos los participantes, es superenriquecedora y esclarecedora la experiencia. A mí me ha aclarado muchas cosas, y una vez que las «conoces» te dejan de atormentar.

      En la terapia, he aprendido a verme, a conocerme mas, a saber de lo que soy y no soy capaz…a entender el por qué de mi comportamiento, mis condicionamientos, la importancia de la infancia y de cómo aprendemos a sobrevivir, a mirar a mis semejantes con más corazón… a despedir a un familiar de la muerte, a mirar a una ex-pareja con la ternura de cómo es, como se crió, y de por qué piensa y actúa como piensa y actúa, de acercarme a mi padre y VERLO, de tratar a mi pareja sin jerarquía y procurar un equilibrio donde el dar y el recibir están a la par.

TESTIMONIOS SOBRE ISABEL

Mujer, 40 años

      Yo después de visitar a lo largo de mi vida varios psicólogos sólo podría decir que es una gran profesional. Sin duda le gusta lo que hace y de ahí su empeño por ayudarte. Cuando empecé con ella estaba realmente mal. Gracias a ella, por fin, he podido entender y batallar con mis miedos y ataques de pánico. Sólo tengo palabras de agradecimiento ante una persona tan entregada a su profesión. Estoy segura de que si no fuera porque hay que ganarse la vida…ella te ayudaría igualmente sin ningún tipo de remuneración, porque es vocación pura y dura.

Mujer, 47 años

      La terapia individual con Isabel para mí ha supuesto un enorme cambio en mi sexualidad. Me ha dado unas herramientas para disfrutar de mi sexualidad que yo desconocía. Ahora me conozco mejor y veo mis capacidades. Hemos hecho terapia de pareja con ella y ha sido una terapeuta con un don especial para ver todo lo que hay detrás de lo que estamos contando ¡y acertar!Nos ha sabido llevar a cada uno de la manera que necesitábamos. Nuestra relación de pareja ha mejorado inmensamente. Para mí, la terapia con Isabel ha sido un antes y un después.

Mujer, 31 años

      Estoy muy contenta por haber tomado la decisión de asistir a terapia. Nunca pensé que lo necesitaría, pero la verdad es que recomiendo que todo el mundo lo haga, ya que nos ayuda a avanzar en nuestra vida diaria. No solo tienes que ir por tener algún problema en concreto, ya que hay veces que nos atascamos y no avanzamos ya sean por miedos o simplemente porque no ves más allá. Yo fui por no saber llevar una situación familiar y la verdad que he salido sabiendo mucho más que eso, valorándome a mí misma. Isa me ha ayudado a ver las cosas desde otra barrera, a saber afrontar mis miedos, a valorarme y a pensar en mí. Gracias por todo este tiempo y por hacer que aprenda a afrontar las cosas de mejor manera. ¡Enhorabuena por el trabajo que hacéis!

Mujer 32 años

      La terapia que he realizado con Isabel ha sido muy enriquecedora para el conocimiento de mí misma. Sobre todo, resalto que ella ha sido la guía que me ha situado en las zonas de mi personalidad que necesitaba trabajar, y mi acompañante en el proceso de dicho trabajo.

      Es cercana y profesional, muy recomendable.

Mujer, 55 años

      Venía creyendo que no sabía caminar, vivía sin ilusión ni alegría, viéndolo todo oscuro. El venir a terapia me ha enseñado mucho y estoy muy agradecida por como me ha tratado Isabel en todas las citas. Me ha ayudado a sentirme mejor como persona, aceptarme como soy con mis errores. Gracias porque ahora me siento VIVA.

Mujer, 50 años

      Cuando empecé a ir a tu consulta, era absolutamente reticente a ello, no sabía qué decir, ni siquiera como debía mostrarme, pero en un breve espacio de tiempo empecé a sentirme cómoda en tu sala.

      No imaginaba cuanto podía ayudar el simple hecho de que te escuchen. Me ayudaste en tus charlas a encontrar un camino que casi sin darme cuenta había perdido y aunque aún de vez en cuando me pierdo, retomo parte de tus palabras y me encamino de nuevo. Para mí además de una guía personal fantástica, has sido todo un descubrimiento.

Hombre, 45 años

      Isabel me atendió en un momento en el que necesitaba apoyo y orientación, y fue siempre muy atenta y empática con mi situación. Me sorprendió su capacidad para ver lo que había detrás de lo que me pasaba y cómo enseguida me ofreció claves que me ayudaron a comprender la situación que me agobiaba y a buscar salidas sanas. Fue una gran ayuda. Es una profesional muy bien formada así que sin duda la recomiendo.

Hombre, 38 años

      Pensé que hablar de sexualidad iba a ser más complicado pero ella es respetuosa y sabe como llevar el tema. Mi mujer y yo ahora vemos claro lo que nos pasa y hemos encontrado soluciones que es lo importante.

Hombre, 40 años

    Cuando llegué a la primera sesión me sentía perdido, dolido, triste y asustado, muy asustado. Fue un momento de mi vida en el que todo lo que me rodeaba parecía que se me caía encima y que yo me caía con todo eso en un abismo. Estaba tan asustado que vivía paralizado y sólo me movilizaba para dejar brotar mis emociones de la manera más desbocada de mi vida. Así recuerdo esa etapa de mi vida donde se mezclaron la vida y la muerte y me enfrenté a mi vida en profundidad por primera vez. Así acudí a Isabel.

   El trabajo ha sido duro desde esos primeros días hace ya año y medio más o menos. Y desde esa base trabajé y me conocí. Porque creo que esa ha sido la principal labor de estos meses, conocerme sin juzgarme. Verme y ver mi vida sin que me genere ansiedad o miedo. Enfrentarme a mi pasado, presente y futuro para conocerme. Y con todo este conocimiento y con paciencia he sido capaz de encontrar las herramientas, los mapas, las habilidades necesarias para relacionarme. Relacionarme conmigo, con el mundo, con los que me rodean. Y desde esta perspectiva apartar, cada día y paso a paso, los miedos que antes me atenazaba y ahora conozco y sé tratar, se gestionar.

   Y aunque aún a veces esas emociones y esos sentimientos puedan apoderarse de mí y hago o diga cosas de las que me arrepiento no dejo que esto me atrape ni se convierta en mi guía. Con Isabel he aprendido qué son las emociones y los sentimientos, cómo me relaciono con ellos y he aprendido a darme permiso para sentirlos, para tenerlos, para observarlos y para soltarlos si es necesario. O para disfrutarlos. Con Isabel he aprendido que llorar es bueno, que gritar es bueno y que enfadarse es bueno si me llevan a soltar esas emociones o esos sentimientos negativos que antes me atrapaban y me atenazaba y rumiaba.

   Ahora soy capaz de verme con más claridad. Veo cómo me enfrentaba a mi vida antes y como soy capaz de enfrentarme a la vida ahora. Veo con perspectiva mi propia vida y el mundo que me rodea. Con perspectiva y con madurez, con una madurez que antes creía que tenía y que ahora veo que me faltaba.

   Mi vida es esencialmente la misma desde esas primeras sesiones. Las mismas personas, el mismo trabajo, el mismo entorno. Y a la vez todo es diferente. Ahora me veo capaz de contemplarlo todo con una visión más clara, más global, más real, más realista y más amable. A veces me parece haber andado en estos meses lo mismo que anduve todos los años anteriores. O tal vez sea que veo los años anteriores con esta nueva perspectiva y con estos nuevos conocimientos que ahora atesoro.

Mujer, 21 años

   Mi primera terapia con Isabel siempre será especial y tendrá un efecto muy positivo en mí,  por todo lo bueno que me aportó en mi vida y, además, por lo especial de conocer y aprender terapia con ella, ya que estoy estudiando yo misma para ejercerlo en un futuro. Sentía que me entendía a la perfección y que conectaba con lo que me sucedía. Pienso que pone todas sus ganas y profesionalidad en lo que hace.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *