VOLVEMOS A ENCONTRARNOS

Nosotros también estamos en periodos de reencuentros: Ya hemos reabierto nuestro espacio de consulta para atender presencialmente.

Deseamos seguir aprovechando las posibilidades que nos ofrece a nivel técnico y personal el compartir el espacio físico con nuestros clientes, hacer de la cita un encuentro más completo, con la calidez de la presencia, la visión más nítida… y recuperar la intimidad y privacidad necesaria, la que nos ofrecen nuestras cuatro paredes, ese espacio seguro donde poder expresarse libremente que hemos creado para vosotros, y que muchas personas no tienen cuando hacen una videollamada desde sus casas.

Por supuesto para evitar riesgos y cuidarnos a todos/as hemos establecido unas medidas de higiene y precaución (desinfección, mantenimiento de distancia de seguridad, etc.) que te especificaremos más concretamente antes de tu cita para que las tengas en cuenta.

Seguiremos ofreciendo la opción de atención psicológica online, por videollamada, para las personas que no puedan acudir o lo prefieran así en estos momentos.

Estamos viviendo un momento en el que todos/as podemos reconocer con claridad cómo las circunstancias sociales, culturales y políticas, es decir, lo externo (el contexto en el que nos movemos y organiza nuestra vida), influye en nuestra salud física y mental.

Lo que sucede en nuestro interior nunca es un problema intrínseco independiente del resto del mundo, si no que nos vivimos y moldeamos en el caldo de relaciones en el que estamos y según la calidad de las mismas (así nos gusta mirar a las personas desde nuestra perspectiva relacional). La pandemia y el confinamiento, con sus cambios relacionales y económicos transforman algo dentro de nosotros:

Hay cosas que parecen que se esclarecen, que se nutren, que se colocan bien con esa experiencia. En cambio, hay otros aspectos que sentimos que empeoran, que afloran, que se traducen en nuevos o mayores malestares o conflictos.

Por ello actualmente los medios de información y redes sociales están llenos de información acerca de esto, hablan de los problemas que estamos viviendo, «las secuelas» dicen, hacen generalizaciones y ponen etiquetas con las que definirnos e identificarnos a todos/as por igual (por ejemplo el ahora popular «síndrome de la cabaña»). Y, a su vez, todos estos conceptos van acompañados de sus recetas correspondientes, sus tips o consejos. Sin embargo, nos parece importante que se comprenda que la salud mental requiere de mayor atención y personalización. No nos basta escuchar información, no nos bastan las etiquetas, lo que le vale a uno/a no le vale a otro/a, cada persona es única, porque vive una combinación de factores únicos, presentes antes y después del confinamiento.

Cada persona tiene unas circunstancias particulares y requiere un camino particular, que es el que se traza en psicoterapia. Y precisamente del sentido e importancia de considerar estas particularidades frente a los discursos generalizadores, hablamos más largo y tendido en este otro artículo: La diferencia entre seguir a Facebook o seguirte a ti.

Si necesitas ayuda psicológica, quieres retomar o iniciar un proceso para atender tus dificultades, aprender de ti y de lo que necesitas tú para tu bienestar particular en este momento de tu vida, puedes ponerte en contacto con nosotros, pincha aquí.

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